¿Tienes un marcapasos o un desfibrilador automático implantable (DAI) y te preocupa usar las balizas V16 en tu coche? Es una preocupación completamente válida, especialmente desde que estas luces se hicieron obligatorias en España. La buena noticia es que las balizas V16 y los marcapasos pueden convivir de forma segura si comprendes cómo funcionan y respetas algunas recomendaciones clave. En este artículo te explicaremos qué son estos dispositivos, por qué podrían interferir y cómo utilizarlos sin riesgo para tu salud cardiovascular.

¿Qué son los marcapasos y los desfibriladores automáticos implantables?
Los marcapasos y los DAI son dispositivos cardíacos implantables que regulan el ritmo del corazón mediante impulsos eléctricos. Estos aparatos son esenciales para personas con arritmias o problemas de conducción eléctrica del corazón. Un marcapasos estimula el corazón cuando su ritmo natural es demasiado lento, mientras que un DAI, además de esta función, puede administrar descargas eléctricas para corregir arritmias graves.
Las arritmias pueden deberse a diferentes causas, incluyendo alteraciones genéticas en los canales iónicos del corazón. Si quieres conocer más sobre estas condiciones, te recomendamos leer sobre canalopatías cardíacas, que representan un grupo importante de trastornos del ritmo cardíaco.
¿Qué son exactamente las balizas V16?
Una baliza V16 es un dispositivo luminoso homologado por la Dirección General de Tráfico (DGT) diseñado para señalizar vehículos averiados o en emergencia. Desde el 1 de enero de 2026 es obligatoria en España en todos los automóviles. El dispositivo se coloca sobre el techo del vehículo mediante una base magnética potente que permite que la baliza se mantenga fija sin necesidad de sostenerla con las manos. Es precisamente este imán el que genera preocupación entre las personas portadoras de marcapasos o DAI.
¿Cómo interfieren las balizas V16 en marcapasos y DAI?
Cuando un imán se acerca lo suficiente a un marcapasos, el dispositivo entra en un estado especial denominado «modo magnético». En este modo, el marcapasos deja de ser sensible a la actividad eléctrica natural del corazón y comienza a funcionar con una frecuencia preestablecida de forma fija. Este cambio típicamente sitúa el marcapasos a una frecuencia de 60 latidos por minuto.
Sin embargo, es fundamental entender que este cambio es temporal y completamente reversible. En cuanto el imán se aleja del dispositivo, el marcapasos recupera automáticamente su programación habitual y vuelve a funcionar de forma normal. El dispositivo no sufre daño permanente ni se «rompe» por esta exposición. Los expertos subrayan que incluso, los imanes están presentes en los hospitales porque los cardiólogos los utilizan como mecanismo de control y seguridad para modificar la programación de marcapasos sin necesidad de intervención quirúrgica.

¿Existe riesgo real al usar balizas V16 con marcapasos?
La Fundación Española del Corazón ha aclarado que las balizas V16, cuando se usan correctamente, no suponen un peligro para las personas con marcapasos o DAI. El consenso científico las clasifica en la misma categoría de riesgo que otros objetos cotidianos con imanes, como teléfonos móviles con carga magnética, auriculares inalámbricos, relojes inteligentes o cierres magnéticos de bolsos.
La clave está en la distancia. El riesgo potencial solo aparece si la base magnética se acerca a menos de 15-30 centímetros del pecho, donde se encuentra implantado el dispositivo. En situaciones de uso normal —guardando la baliza en la guantera, en un compartimento de la puerta o en otro punto del coche alejado del tórax— el campo magnético que llega al marcapasos es despreciable. En la mayoría de los pacientes, una activación breve del modo magnético solo produciría una molestia pasajera o una sensación de latido diferente.
Recomendaciones prácticas para usar balizas V16 con seguridad
Si necesitas usar una baliza V16 y tienes un marcapasos o DAI, sigue estas recomendaciones para evitar cualquier riesgo innecesario:
Mantén la base magnética alejada del pecho en todo momento, respetando una distancia mínima de 15-30 centímetros del lugar donde está implantado el dispositivo. Cuando sea posible, manipula la baliza con el brazo opuesto al lado donde llevas el implante, aumentando así la distancia de seguridad. Evita apoyarla directamente sobre el tórax y úsala solo el tiempo necesario para señalizar la avería o emergencia.
Recuerda que no existe peligro por llevar la baliza almacenada en compartimentos alejados del cuerpo, como la guantera o las puertas del vehículo, donde la exposición al campo magnético es prácticamente nula.

¿Qué dispositivos sí pueden dañar un marcapasos o DAI?
Aunque las balizas V16 son seguras, existen otros dispositivos y procedimientos que sí pueden interferir de forma más severa con marcapasos y DAI y que deben ser evitados o usado con precaución especial.
Las máquinas de resonancia magnética (RM) generan campos magnéticos intensos que pueden interferir significativamente. La radioterapia y electroterapia para tratamiento de cáncer pueden dañar permanentemente los circuitos del dispositivo. La diatermia (terapia física con ondas electromagnéticas de alta frecuencia) no se recomienda para portadores de estos dispositivos. Los detectores de metales manuales en aeropuertos pueden afectar temporalmente si se usan de forma prolongada. Los equipos de soldadura y grupos electrógenos emiten campos electromagnéticos que pueden interferir. Los aparatos dentales específicos y ciertas herramientas eléctricas potentes también pueden causar problemas.
Si tienes dudas específicas sobre tu situación personal o sobre la compatibilidad de tu dispositivo cardíaco con otros aparatos, no dudes en consultar a tu cardiólogo. En Cardiopatías Congénitas La Paz contamos con un equipo multidisciplinario experto en cardiopatías y en el seguimiento integral de pacientes con dispositivos implantables.
Contacta con nosotros para resolver todas tus preguntas y recibir atención personalizada de profesionales con amplia experiencia en cardiopatías congenitas y dispositivos cardíacos implantables.


